Entró a
la fría habitación con su compañero. Lo primero que le llamó la atención fue el
reloj digital blanco con números rojos que tenía en la muralla.
-"¿Qué
cuenta ese reloj?" Preguntó ella.
-"Está
contando desde que nací. Veinte años, diez meses, dos semanas, dos días,
diecinueve horas, trece minutos y cuarentaisiete segundos". Respondió él.
Luego,
ella miró al reloj rojo que estaba en la otra muralla.
-"Y
ése, ¿qué cuenta?"
-"Cuánto
tiempo queda para morir" Le respondió él.
-"¿Qué?"
reaccionó aterrada ella, "¡Pero solo marca diez segundos!"
-"No
es mi reloj" Dijo él con un tono monótono y sombrío, mientras sacaba una
navaja de su bolsillo, y sonreía malévolamente, frunciendo el seño.
Alberto García 23/9/2014
Alberto García 23/9/2014
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